Cortázar: El jazz de la duda

Cortázar no escribe, habla. Su literatura se devela como una continua irrigación de palabras que casi siempre son enigmas sin respuestas o pensamientos entrecortados. Porque así piensa el hombre, porque Cortázar es un hombre. Un hombre sabio. Paradójicamente, aquellos que reconocemos como los mayores sabios y genios de nuestra historia distan mucho de ser personas …